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martes, 16 de septiembre de 2008

Santiago, Santiago Ciudad Corazón.....


Me entusiasma saber que existen personas que al igual que yo se sienten orgullosos de nuestro lugar de nacimiento, y me refiero a los nativos de Santiago de los caballeros, ciudad hermosa por su cultura y sus personalidades, que por su gran talento y actitudes llaman la atención de todos, tanto de las personalidades de otras localidades ejemplo La vega, Barahona, Samana, Santo Domingo, etc... como en otros países hermanos...
Y es que los Santiagueros tenemos un toque especial, somos orgullosos de ser de una ciudad que en su antecedente era solo una cuidad al igual que otra, no muy mencionada, pero que con el pasar de los tiempos por nuestro empeño y dedicación hemos podido darle el lugar que ahora tenemos "Segunda Capital de República Dominicana".

Además de nuestras famosas Yaroas, Empanadas Lalín y los Quipes rellenos de carne de pollo, (ahhh ¡que delicia!) somos personas humildes, de buen corazón, y sobre todo solidarias, por eso le dedicamos este espacio para que compartas con nosotros tus hazañas santiaguenses...

jueves, 14 de agosto de 2008

Gente Corazón: "Verónica, joven con vocación"


Los jóvenes son el futuro del mundo, dice una frase muy mencionada por todos. Y es la pura realidad, debemos sembrar en el hoy para cosechar mañana.

En esta primera oportunidad de Gente Corazón se presenta una joven santiaguera, con metas, sueños, trabajadora y emprendora que no se rinde ante los retos que traza la vida.

Verónica Ventura es una joven enfermera del Hospital Universitario José María Cabral y Báez y estudiante de medicina, que ha puesto su mirada a su alrededor y que siente la necesidad de ayudar a los demás. A su corta edad ha demostrado tener una gran vocación de servicio para todas las personas que necesitan de ella en su labor. Ella dice estar feliz con la asistencia que realiza, refiriéndose a su labor como un servicio vocacional y no como un simple trabajo profesional.

¿Qué te llevó a inclinarte por el área de la salud?

Bueno creo que el hecho de poder cooperar y ayudar a otras personas a recuperar no sólo su salud física, sino también emocional y en algunos casos, por qué no, espiritual.
Inclinarme por esta área me ha llevado a crecer muchísimo en el aspecto personal, a valorar más la vida, a ser más humilde y a dar gracias a Dios cada día por todas las cosas que tengo y que a muchas personas les falta. Es como dar algo de mí a mucha gente que en verdad lo necesita.

O sea, tu vocación no se limita a atenderlos físicamente

No, porque hay usuarios – prefiero llamarlos así porque paciente es una persona que espera, resignado – entonces como te decía hay usuarios que no sólo necesitan ayuda física sino también que se sienten con la necesidad de encontrar una persona que le demuestre cariño, seguridad, apoyo y confianza ante un momento muy duro y extraño para ellos y que en ocasiones les puede resultar hasta traumático.

Por ejemplo, cuando alguien está por primera vez en un hospital o quirófano, rodeado de personas y aparatos extraños se puede poner tenso y nervioso, y es precisamente ahí en donde encontrar a alguien que le explique la situación por la que está pasando de una manera que éste entienda, puede ser fundamental para él y para su pronta recuperación.

¿Cuáles retos u obstáculos has enfrentado para la elección de este camino?

Creo que el haberme inclinado por esta profesión desde muy joven, estoy en esta área desde los 15 años, teniendo que enfrentar con las opiniones de la gente y hasta de mi propia familia en algunos casos, manifestándome que luchar con personas no era fácil, que si los trasnoches, entre una infinidades de cosas. Y por qué no el hecho de ser flaquita también (risas). Pero hasta ahora no he tenido un gran obstáculo por el que me arrepienta de estar aquí en el área de la salud o que quiera huir por la derecha como dicen.

¿Qué te hace feliz en esta carrera?

Lo que más me hace feliz es cuando los usuarios se identifican conmigo, me reconocen en las calles y dicen a otra persona “mira ésa es la enfermera que me atendió muy bien cuando yo estaba interno”. He tenido enfermos que quieren que sólo los atienda yo, imagínate, aunque ha veces es muchos trabajo, me siento bien porque se identifican conmigo. Además también me hace inmensamente feliz cuando contribuimos para salvar una vida, entre otras cosas.

Por ejemplo, ahora trabajo en el área neonatal, o sea, los recién nacidos y me siento bien cuando un bebé que ha pasado por un proceso sumamente difícil se recupera y podemos entregarlo a sus padres, propiciándoles así una de las mejores felicidad de su vida.

Ya en el lugar donde trabajas ¿has tenido que enfrentar obstáculos?

Sí. Uno de los momentos más difíciles fue en mi primer trabajo, ya que aquí me di cuenta de que tenía una responsabilidad con los enfermos y que no tenía una profesora detrás de mí diciéndome que si esto estaba bien o heme aquí. Por mí misma tenía que demostrar mis conocimientos y dar lo mejor de mí para las personas que esperaban por mí. Fue como un poco de miedo pero se me quitando.

Otro momento difícil y a la vez muy triste fue cuando tuve que renunciar a mi primer trabajo por el hecho de que me llegó un nombramiento en el hospital. Frente a esta situación casi llegué a la depresión, pero gracias a Dios encontré personas que me aconsejaron y ayudaron a aceptar y superar el cambio o mejor dicho nueva oportunidad que me ofrecía la vida.

¿Qué tú esperas para un futuro con esta carrera?

Claro que me es como un escalón en mi vida, el cual me llevará a seguir siendo mejor persona y a llegar a ser una profesional que no sólo le importe el aspecto económico, sino también el bienestar de los enfermos.